jueves, 8 de diciembre de 2016

Adicción a la tristeza


ADICCIÓN A LA TRISTEZA

Mi nombre es Nerea y soy adicta, a la tristeza. La bebo a sorbos cada noche, la esnifo cada mañana y me la inyecto en vena todos y cada uno de los días de mi vida. Soy adicta, sí; lo reconozco. Pero ahora puedo decirlo en voz alta ante todos y cada uno de vosotros. Creí ser adicta al alcohol, a la nicotina y a otras sustancias, pero pronto descubrí mi afición por los recuerdos, la nostalgia, el volver a andar los pasos ya andados. Y, con todo ello, lo entendí, mi adición, a la tristeza.