viernes, 7 de abril de 2017

Para Emiliana




Para Emiliana, mi abuela, nuestro precioso ángel de la guarda.      

     Naciste de nuevo, un 3 de abril de 2017. No en un lugar concreto, fue en todos y cada uno de los corazones que hoy laten por ti, aquellos a los que llenaste del amor más generoso que conocí. Aquellos en los que ahora vivirás, porque en ellos dejaste amor para dar y para regalar. Te mantendremos entre algodones, como tú lo hiciste siempre, con la fuerza que una leona defiende a sus crías y la dulzura con la que cae el pétalo de la rosa.

     Te echaré de menos, mucho, pero seguiré adelante, enseñando a mis hijos los valores que tú enseñaste a tu hija, mi madre, y ella me muestra cada día; en una perfecta intersección entre tú y todos nosotros. Para que siempre pueda seguir presumiendo y sintiéndome un privilegiado por haber sido tu nieto, tu primer nieto.

El niño de tus ojos.





sábado, 11 de febrero de 2017

El mayor regalo

No debe estar triste quien en sus manos porta el fuego como regalo.

No debe estar triste quien al mirar de frente, extender los brazos y bajar la mirada comprueba que el viento apagó la llama.

No debe estar triste quien porta la llama.

No debe estar triste.


Óscar Oaransan